En los últimos años, Asia se ha convertido, con diferencia, en el primer productor a gran escala de alimentos procedentes de la acuicultura. En 2007, el continente registró en este sector una producción global de casi 60 millones de toneladas, una cifra diez veces mayor a la que se registraba a principios de los 80 y muy por encima de las siguientes producciones mundiales, como la de América –2,4 millones de toneladas y la de Europa –de alrededor de 2,3 millones de toneladas-. La vasta extensión del continente asiático y la continua introducción de nuevas especies al cultivo –desde las carpas a la reciente incorporación del panga al mercado mundial– han permitido satisfacer, año tras año, la demanda local y las exportaciones a otros países, convirtiéndose en dos factores clave para el desarrollo social y económico del continente. Ahora, la búsqueda de superficie adicional ha empujado al sector a expandir sus actividades hacia el mar, donde la competencia por el espacio todavía no es tan intensa como en tierra.
Al hablar de acuicultura asiática, es inevitable referirse a la actividad productiva de dos grandes países en este sector como China y Vietnam. El primero, con una larga tradición, genera casi el 70% de la producción acuícola de Asia, registrando en 2007 en torno a 41,1 millones de toneladas de productos procedentes de la acuicultura, principalmente peces de agua dulce –con un total de 17,1 millones de toneladas–, moluscos –con 10,1 millones de toneladas– y algas –con algo más de 9,7 millones de toneladas–.
En apenas tres décadas, la producción acuícola de China se multiplicó por 17 pasando de las 2.396.953 toneladas de productos registradas en 1977 a las 41.172.951 toneladas de 2007 citadas con anterioridad. Teniendo en cuenta que el área dedicada a esta actividad también ha crecido sin descanso –según las estadísticas de FAO, se pasó de los 2.854 millones de hectáreas en 1979 a los 7.104 millones de hectáreas en 2003–, la acuicultura ha reemplazado a las capturas pesqueras y se ha erigido como la mayor actividad de China en el mercado de los productos del mar.
Por su parte, Vietnam, donde el desarrollo de la acuicultura es mucho más reciente –el boom a gran escala se produjo a partir de los años 80–, es a día de hoy el principal suministrador de panga del mundo y uno de los más importantes de langostino tigre (Penaeus monodon). En 2004, ambas especies totalizaron 290.000 y 325.000 toneladas, respectivamente, destacando así entre otros cultivos como la langosta, el mero o la tilapia.
Además, Vietnam se ha convertido en el país del mundo que registra una mayor diversificación de las actividades productivas en acuicultura, incluyendo la producción en estanques, cercos y jaulas.
CARPA, PANGA Y LANGOSTINO, PRODUCCIONES ASIÁTICAS POR EXCELENCIA
Las carpas son el grupo de peces más producido en el continente asiático. En 2007, totalizaron más del 35,5% de la producción total de Asia, con más de 14,6 millones de toneladas. En el caso de China, este porcentaje aumenta hasta el 44% del total del país, donde, desde 1999, se ha venido registrando un incremento interanual del 6% en la producción acuícola total.
En 2007, y según indican las estadísticas de FAO para el conjunto del continente asiático, la producción de carpa plateada destacó sobre todas las demás superando los 3,6 millones de toneladas, seguida de la carpa común (2.663.339 toneladas), la carpa bighead (2.157.525 toneladas), la carpa cruciana (1.938.529 toneladas) y la carpa negra (331.889 toneladas).
Por su parte, el langostino monodon y el panga se han adentrado en el mercado mundial de forma muy notoria –especialmente el segundo-. En 2007, la producción asiática de langostinos alcanzó las 2.807.521 toneladas, de las que 1.265.636 se produjeron sólo en China y 376.700 en Vietnam, contribuyendo ambos países con el 58,5% de la producción total de este grupo.
Algo similar ocurre con la producción de panga, en la que la producción asiática total es de 907.439 toneladas. En este caso, la mayor contribución la aporta Vietnam con 850.000 toneladas, una cantidad que supone el 93,6% del total, según las estadísticas de FAO.
Esta última especie, que se cultiva mayoritariamente en el Delta del Río Mekong, ha cobrado, en los últimos años, especial relevancia en el panorama internacional. El último informe de Globefish de febrero de 2009 muestra que, en tan sólo los diez primeros meses de 2008, Vietnam exportó cerca de 550.000 toneladas de panga por un valor de 1.240 millones de dólares (algo más de 975 millones de euros), incrementándose así el valor y la cantidad de las exportaciones de esta especie en un 53% y un 75%, respectivamente, en comparación con el mismo período de 2007.
El panga, cuya producción crece a pasos agigantados, registró el mayor aumento productivo de todos los productos de acuicultura exportados desde Vietnam. En este crecimiento, Rusia es, con diferencia, el principal mercado nacional de destino, acaparando el 20% de las exportaciones totales de la especie. La Unión Europea, sin embargo, aglutina en su conjunto alrededor de un tercio de las importaciones de esta especie, tanto en términos de valor como de cantidad, siendo España el principal mercado nacional.
PRODUCCIÓN DE MOLUSCOS
Por otra parte, los moluscos constituyen el segundo gran grupo de especies de la acuicultura asiática por detrás de la producción de peces de agua dulce. En 2007, el continente produjo más de 11,8 millones de toneladas de distintas especies de moluscos, destacando, sobre todas ellas, la ostra.
La producción de este bivalvo es especialmente intensa en China, donde, en 2002, la producción de ostiones alcanzó las 3.630.000 toneladas, seguida de la de almejas, con 2.300.000 toneladas; la de vieiras, con 935.585 toneladas; la de mejillones con 663.866 toneladas; y la de navajas, con 635.486 toneladas.
La producción de bivalvos también es de gran importancia en la acuicultura de Tailandia y Vietnam, donde la producción de 2007 fue, respectivamente, de 362.800 y 170.500 toneladas, según las últimas estadísticas de FAO. En el caso tailandés, el mejillón acapara un llamativo 75% de la producción total de moluscos, convirtiéndose así en el segundo productor de esta especie de Asia por detrás de China.
Por su parte, en Vietnam, donde la producción de moluscos es la tercera en importancia después de China y Tailandia, se están desarrollando actualmente diversos trabajos para el desarrollo de la producción en acuicultura de especies de alto valor comercial como el abalón (Haliotis spp.), el caracolillo de marfil (Babylonia areolata), o la ostra perlífera de labio plateado (Pinctada máxima spp.).
SISTEMAS DE CULTIVO
Debido a la creciente demanda de Asia de productos del mar y a la necesidad de espacio en el que producir, la acuicultura marina y de aguas salobres ha crecido rápidamente durante las últimas dos décadas, así como la diversidad de los sistemas de cultivo. En la actualidad, la producción marina se efectúa de maneras muy diversas: desde estanques, balsas flotantes y jaulas –tanto costeras como de mar abierto y sumergidas–, hasta cultivos en tanques interiores con sistemas de recirculación del agua.
Un ejemplo de esta apertura hacia el mar lo constituye China, que en los últimos años ha desarrollado el cultivo de diversas especies de peces marinos y moluscos. Según cifras de FAO, las áreas de producción acuícola marina se incrementaron en este país un 1.307,7% en 24 años, es decir, se multiplicaron por más de 13 veces entre las 117.000 hectáreas de 1079 y las 1.530.000 hectáreas de 2003.
COMERCIALIZACIÓN LOCAL DE LA ACUICULTURA
A diferencia de los productos derivados de la pesca, la mayoría de los productos procedentes de la acuicultura asiática se comercializan vivos en el mercado local, a fin de satisfacer las preferencias de los consumidores por esta forma de presentación.
Se estima que menos del 4,7% del total de la producción acuícola se procesa para los mercados local y externo. Por ejemplo, la tilapia eviscerada se puede encontrar en supermercados de las grandes ciudades en China. Algo semejante ocurre con las carpas, la tilapia y otras especies de bajo precio, que se consumen principalmente a nivel doméstico y en los restaurantes de categoría media-baja.
Sin embargo, las especies de alto valor que se producen en Asia, como el cangrejo, la tortuga, los peces marinos o el langostino, se consumen en la mayoría de los casos en los restaurantes que disponen de acuarios para mantener vivos a los peces y otras especies.
LA ACUICULTURA EN EL DESARROLLO SOCIAL Y ECONÓMICO DE ASIA
El desarrollo de la acuicultura ha tenido un impacto positivo en el desarrollo social y económico de las zonas rurales de Asia en general. En China, ha tenido un gran peso específico el desarrollo del cultivo de peces en los arrozales. En este ámbito, FAO indica que, entre 1985 y 2003, la industria acuícola generó 4,3 millones de empleos a tiempo completo para los campesinos rurales. El ingreso neto per cápita de los acuicultores alcanzó los 4.474 yuanes chinos (unos 538 euros), una cantidad que ha mejorado notablemente el nivel de vida de este segmento de la población.
La producción de peces en arrozales se practica actualmente en áreas rurales pobres de Asia debido, entre otras cosas, a que requiere una inversión baja en comparación con la alta retribución productiva y económica que generan.